2025: Un año de acompañar, formar y dejar huellas

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Hablar de duelo perinatal, gestacional e infantil nunca es sencillo. Sin embargo, es necesario. Porque nombrar el dolor también es una forma de acompañar, y porque detrás de cada pérdida hay una historia que merece ser reconocida, respetada y sostenida con humanidad.

El 2025 fue para la Fundación Huellas de Ángel un año de trabajo profundo y constante. Un año en el que reafirmamos nuestro compromiso con las familias que atraviesan una pérdida, con el personal de salud que las acompaña y con una sociedad que aún tiene mucho que aprender sobre el duelo temprano.

Este artículo recoge lo vivido, no solo como un recuento de cifras, sino como una mirada al impacto real que se genera cuando el acompañamiento se hace con empatía, estructura y amor.

Acompañar también es recordar: Recuerdos de mi Bebé

Para muchas familias, la pérdida de un bebé viene acompañada de un silencio abrupto. Pocas explicaciones, poco tiempo y, en ocasiones, ninguna oportunidad para despedirse o conservar algo tangible que valide la existencia de su hijo o hija.

Las cajas de recuerdos y cunitas que entrega la fundación buscan precisamente eso: ofrecer un espacio para la memoria. Un lugar donde guardar huellas, fotografías, pulseras, cartas o pequeños objetos que, aunque simples, se convierten en tesoros emocionales.

Durante el 2025, se entregaron 264 cajas de recuerdos y 14 cunitas en hospitales, permitiendo que más familias pudieran conservar memorias significativas de sus bebés y comenzar su proceso de duelo con mayor contención.

Apoyo familiar: caminar junto a quienes atraviesan el duelo

El duelo no es lineal, ni igual para todos. Cada familia vive la pérdida desde su propia historia, sus creencias y su red de apoyo. Por eso, uno de los pilares más importantes de la fundación es el acompañamiento familiar, que incluye tanto el plan de acompañamiento como la atención psicológica y psiquiátrica especializada.

En 2025, 162 personas participaron en el plan de acompañamiento y 12 personas recibieron apoyo psicológico o psiquiátrico, sumando un total de 214 horas de atención. Estas horas representan escucha activa, orientación, validación emocional y un espacio seguro para expresar el dolor sin juicios ni presiones.

Acompañar no es acelerar el proceso, sino sostenerlo.

Café con Huellas: cuando el dolor se transforma en comunidad

El duelo puede ser profundamente solitario, incluso cuando se está rodeado de personas. Café con Huellas nació como una respuesta a esa soledad: un espacio de encuentro donde quienes han vivido pérdidas similares pueden compartir, escuchar y sentirse comprendidos.

Durante este año se realizaron 19 encuentros de Café con Huellas, en los que participaron 111 personas, dedicando 57 horas a la construcción de comunidad y apoyo mutuo. Estos espacios no buscan soluciones rápidas, sino presencia, empatía y conexión humana.

Porque a veces, saber que alguien más entiende lo que estás sintiendo cambia todo.

Dejando Huellas: formar para cuidar mejor

El trato que recibe una familia en el momento de una pérdida puede marcar profundamente su proceso de duelo. Por eso, la formación del personal de salud es una pieza clave en la misión de la fundación.

A través del programa Dejando Huellas, se capacita a médicos, enfermeras y personal hospitalario sobre cómo actuar, comunicar y acompañar cuando ocurre una muerte perinatal, gestacional o infantil, promoviendo protocolos más humanos y respetuosos.

En 2025 se realizaron 14 capacitaciones a nivel nacional, formando a 327 personas en hospitales y centros de salud de Panamá. Cada capacitación representa una oportunidad para transformar prácticas y generar un impacto que se multiplica en cada familia atendida.

Un impacto que se construye con el tiempo

Más allá de lo logrado en 2025, el trabajo de la fundación se refleja en un impacto acumulado que habla de constancia, compromiso y confianza:

  • 1271 cajas de recuerdos entregadas

  • 119 cunitas

  • 543 personas atendidas en apoyo familiar

  • 58 apoyos psicológicos o psiquiátricos

  • 1061 horas de acompañamiento

  • 1533 personas capacitadas en hospitales y centros de salud

  • 53 capacitaciones realizadas en total

Cada cifra representa una historia tocada, una práctica transformada, una huella dejada.

Seguimos caminando

El duelo no termina cuando se cierra una caja, finaliza una sesión o concluye una capacitación. Por eso, la Fundación Huellas de Ángel continúa su labor con la convicción de que acompañar es un acto de amor sostenido en el tiempo.

Gracias a las familias que confían, a los profesionales de la salud que se forman, a los voluntarios, aliados y bienhechores que hacen posible este trabajo. Seguimos caminando juntos, dejando huellas incluso en los momentos más difíciles.

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