Hay momentos que dividen la vida en un antes y un después.

Noticias

Hay momentos que dividen la vida en un antes y un después. La pérdida de un bebé es uno de ellos.

Cuando una familia atraviesa esta experiencia, el mundo sigue girando… pero para ellos todo cambia para siempre. Es un dolor profundo del que muchas veces no se habla lo suficiente y que demasiadas familias viven en silencio.

Huellas de Ángel nació del encuentro entre historias personales de amor, pérdida y el deseo profundo de que ninguna familia tuviera que atravesar este camino en soledad. En medio de esas experiencias entendimos algo que hoy guía todo lo que hacemos como fundación: el duelo necesita ser reconocido, acompañado y sostenido con humanidad.

Hace ocho años, cuando empezamos este proyecto, jamás imaginamos hasta dónde podría llegar. Soñábamos con ayudar, con acompañar y con crear un espacio donde las familias pudieran sentirse comprendidas en medio de su dolor. Nunca imaginé que llegaríamos a tener la capacidad de apoyar a tantas familias, ni que este camino nos permitiría seguir acompañando a muchas más.

Cada familia que llega a nosotros nos recuerda por qué existe esta fundación: porque el duelo necesita ser visto, escuchado y acompañado con respeto y compasión.

Nuestro sueño sigue creciendo. Queremos que cada familia que atraviese la pérdida de un bebé en Panamá encuentre acompañamiento, profesionales preparados y una sociedad que entienda que este dolor merece humanidad, sensibilidad y cuidado.

Gracias por ser parte de esta comunidad.

Gracias por ayudarnos a transformar el dolor en acompañamiento y la ausencia, en huellas de amor.

Con gratitud,

Ana Victoria Mas
Presidenta
Fundación Huellas de Ángel Panamá

Comparte en:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn